¿Cuándo puede un feto sentir dolor en el útero?

Los profesionales médicos están ampliamente convencidos de que un feto puede sentir dolor. Sin embargo, averiguar cuándo pueden experimentar dolor por primera vez ha resultado difícil y controvertido. El sistema biológico que permite que un feto sienta dolor se desarrolla al principio del embarazo, pero lleva semanas conectar completamente el complejo sistema de neuronas y estructuras cerebrales que permiten que los órganos sensoriales envíen mensajes de dolor que el cerebro puede decodificar. Si bien existe cierta ambigüedad y variación sobre cómo encajan todas estas piezas, existe un amplio consenso sobre cuándo las vías del dolor están lo suficientemente maduras como para que un feto sienta dolor. Afortunadamente para la mayoría de los padres que esperan un bebé, el problema solo se vuelve pertinente en los raros casos en los que puede ser necesaria una cirugía fetal.

Lo que dice la ciencia sobre cuándo un feto puede sentir dolor

Una revisión multidisciplinaria de evidencia de 2005 publicada en el Journal of the American Medical Association analizó el tema del dolor fetal. Dirigidos por la Universidad de California en San Diego, los investigadores analizaron 360 artículos publicados en revistas médicas y concluyeron: «El dolor es una experiencia sensorial y emocional subjetiva que requiere la presencia de la conciencia para permitir el reconocimiento de un estímulo como desagradable». En otras palabras, el estímulo del dolor requiere reconocimiento. Y el reconocimiento llega en un momento muy específico del desarrollo fetal.

El tacto es el primer sentido en desarrollarse, con receptores presentes en la cara del feto en la semana 8. Pero los receptores sensoriales en las palmas de las manos y las plantas tardan hasta la semana 12 en desarrollarse, y no es hasta la semana 17 que los receptores están presentes en el abdomen. Sin embargo, el feto aún necesita desarrollar vías de comunicación con el cerebro.

Ese camino es largo y complejo, señala el estudio de JAMA. Antes de la semana 24, los nervios normalmente no están lo suficientemente desarrollados para llevar información a la médula espinal y, finalmente, a la corteza cerebral. La corteza que las personas perciben la sensación de dolor.

Pero hay una última pieza del rompecabezas: la conexión entre la corteza y el tálamo. Esa conexión, según los investigadores, no comienza a desarrollarse hasta alrededor de la semana 23 de embarazo. Los autores de JAMA concluyen que la experiencia fetal del dolor probablemente sea posible alrededor de la semana 23, pero es más una progresión que una habilidad instantánea.

Un estudio italiano más contemporáneo, publicado en la revista Pediatric Research en 2020, analizó 10 años de estudios de dolor fetal y llegó a una conclusión similar. Sin embargo, ese estudio vincula la capacidad de sentir dolor con la producción de hormonas del estrés. Los investigadores señalan: “El feto en la segunda mitad del embarazo, en reacción a un estímulo potencialmente doloroso, produce hormonas del estrés”.

Entonces, según la investigación disponible, es probable que un feto comience a sentir algo parecido a dolor alrededor de la semana 23 de embarazo.

¿Cuáles son las implicaciones del dolor fetal?

Nuestra comprensión del dolor fetal informa las discusiones éticas médicas en torno al uso de anestesia durante la cirugía fetal, así como las conversaciones médicas y políticas sobre el aborto. El consenso científico se ha mantenido estático durante la última década y tiene algunas ambigüedades admitidas que pueden dificultar estas conversaciones.

Sin embargo, la mayoría de los futuros padres llevarán a su bebé a término, por lo que, salvo algún tipo de trauma importante o defecto de nacimiento, es poco probable que el dolor fetal sea parte de sus preocupaciones sobre el embarazo. Dicho esto, un feto tiene una rica vida sensorial hacia el final del embarazo con la posibilidad de que el dolor sea una pequeña parte del cuadro. Es mejor que los futuros padres consideren el hecho de que antes de nacer, su bebé puede oler, saborear, sentir y oír. También pueden estar aprendiendo. Por lo tanto, cantar, hablar y mecerse aumentará el vínculo y ayudará al bebé a orientarse en su mundo posnatal.

¿Qué sucede si mi bebé sintió dolor mientras estaba en el útero?

Si le preocupa que su bebé haya experimentado dolor o trauma en el útero, comuníquese con su proveedor de atención médica de inmediato para obtener ayuda, ya que estarán equipados para monitorear la salud del feto.

Después del nacimiento, el contacto físico es crucial para construir vías neuronales que ayuden a los bebés a sentirse seguros y protegidos. El contacto piel con piel de cualquiera de los padres es clave para cualquier bebé que haya experimentado dolor o trauma en el útero. En un estudio de 2019 que apareció en Advances in Neonatal Care, la Dra. Dorthy Vitner y su equipo exploraron el potencial del contacto parental, especialmente durante el contacto piel con piel para mediar las hormonas del estrés en los bebés. Determinaron que «existen relaciones significativas entre el compromiso de los padres y los niveles de oxitocina y cortisol en la saliva». Más contacto significa más oxitocina, una hormona relacionada con el sentimiento de amor y conexión, y menos cortisol, que está relacionado con el estrés y el dolor.

La conclusión es que si bien tiene sentido esperar que los padres se preocupen por la experiencia del bebé en el útero a menos que haya problemas que requieran cirugía fetal, la mayoría de los padres no tendrán que preocuparse por el dolor fetal.

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