Crianza compartida con un ex tóxico: 6 señales de advertencia a tener en cuenta

Una vez que se ha despejado el humo de un divorcio, los ex cónyuges tienen que dedicarse a criar hijos juntos. Con respeto, confianza y, sí, una buena cantidad de tiempo, esa relación puede ser extremadamente gratificante. En un mundo perfecto, los co-padres pueden trabajar juntos, dejando de lado sus diferencias y priorizando los mejores intereses de sus hijos por encima de todo. Tales relaciones a menudo toman forma. Pero hay momentos en los que no es posible una colaboración saludable entre los padres porque una ex esposa o un ex esposo no se compromete, menosprecia constantemente o exhibe otro comportamiento tóxico similar. La crianza compartida con un ex tóxico puede ser extremadamente difícil.

“La ira y la depresión son subproductos naturales del divorcio”, dice Nancy Cramer, consultora de liderazgo y fundadora de Correct Course Consulting. “Muchas de las esperanzas y sueños de uno están envueltos en un matrimonio, y que termine es quitarle posibilidades futuras”.

Esta acumulación emocional, dice Cramer, puede crear muy fácilmente un estofado venenoso de ansiedad, culpa y la necesidad de deshacer lo que se ha hecho. “El ciclo interminable de negociación lo lleva a uno a una madriguera de arrepentimiento y culpa”, señala. “Comprender esto le permite a uno tener compasión por su ex cónyuge”.

La compasión es importante. Y aunque las respuestas emocionales son comunes y probablemente esperadas, hay momentos en que la crianza compartida con un ex se vuelve tóxica y demasiado difícil de manejar. Cuando eso suceda, puede ser hora de recalibrar su relación.

“Cuando las emociones se utilizan para disminuir la autoestima, se debe establecer la distancia”, dice ella. “Llega un momento en que uno tiene que decir: ‘Dejémonos en paz’”.

Entonces, ¿cuáles son algunos signos de problemas cuando se es padre compartido con un ex tóxico? Si estos comportamientos comienzan a colarse en una relación de crianza compartida con un ex, puede ser hora de establecer nuevos límites.

Cuando ignoran las reglas del otro padre

Las reglas y las rutinas son críticas para criar niños en cualquier situación familiar, divorciados o no. Pero cuando uno considera el estrés y la confusión emocional que el divorcio puede provocar en un niño, la necesidad de estructura es aún más vital. Si uno de los padres ignora las reglas ya acordadas, entonces se deben llevar a cabo discusiones serias.

“Si uno de los padres es negligente al hacer cumplir esas reglas, no solo causará caos con los niños y conflictos dentro de los padres”, dice Benjamin Valencia II, socio y especialista certificado en derecho familiar, Meyer, Olson, Lowy and Meyers. “Pero también creará una situación en la que los niños usarán a los padres unos contra otros para salirse con la suya, que la mayoría de las veces no es lo mejor para ellos”.

Cuando constantemente atropellan al otro padre

Independientemente de los errores que se hayan cometido, una relación de paternidad compartida debe basarse en la confianza y la comunicación positiva. Si uno de los padres no puede dejar de destrozar al otro, entonces es hora de establecer nuevos límites.

“Esto es altamente tóxico no solo porque menosprecia al otro padre a los ojos del niño, sino porque también hace que el niño sienta que algo anda mal con él, ya que el otro padre es parte del niño”, dice Valencia. “Con el tiempo, hablar mal del otro padre tendrá un impacto negativo no solo en la relación de paternidad compartida, sino también en la autoestima del niño”.

Cuando nunca se puede llegar a un compromiso

Aunque las reglas y otros medios para establecer la coherencia son importantes, tiene que haber espacio para el compromiso. Los horarios cambian, surgen circunstancias inesperadas y los padres deben estar dispuestos a seguir la corriente. Si un ex se niega a ser flexible, él o ella está haciendo más daño que bien. “Los únicos que realmente sufren son los niños”, dice Valencia. “Lo importante debería ser que los niños participen o tengan la experiencia, no quién obtiene qué fin de semana”.

Cuando envían mensajes de texto con carga sexual

Los entrenadores de relaciones Dana y Todd Mitchem informan haber visto a varias personas que dicen que sus ex continúan enviándoles mensajes de texto sexualmente cargados y mensajes inapropiados, aparentemente como una forma de atraerlos. Pero pueden, según los Mitchem, ser increíblemente tóxicos.

“Si bien estos mensajes de texto pueden perturbar tanto a tu nueva pareja como a ti, no son más que un truco para hacerte cuestionar tu decisión de dejar a tu expareja y arruinar lo que tienes en tu nueva y maravillosa relación”. ellos dicen. “Tendrás que establecer límites y decirle a tu ex que solo se comunique sobre los niños y las emergencias en lugar de que se proxeneticen por mensaje de texto”.

Cuando son constantemente groseros con el otro en público

Cuando los excónyuges se encuentran en público, es esencial ser cortés, especialmente cuando hay niños presentes. Si eso no puede suceder, deben ser civilizados al menos. En las consecuencias de un divorcio complicado, algunos padres no pueden reunir la voluntad de ser cordiales con su ex, y eso solo genera problemas.

“Este comportamiento no solo crea tensión, también causa estrés a los niños y da un mal ejemplo”, dice Valencia. “Pase lo que pase, compartirán la crianza de los niños en el futuro previsible y deben presentar un frente unido para que los niños estén seguros de que ambos padres trabajarán juntos en su mejor interés, especialmente durante un momento de transición e incertidumbre”.

Cuando frotan la pensión alimenticia y la manutención de los hijos en la cara del otro

Los Mitchem señalan que muchas de las personas con las que han trabajado han recibido mensajes de texto o correos electrónicos burlones de sus ex con respecto a cómo están gastando el dinero de apoyo que han recibido. Mensajes como “¡Mi nuevo novio dice gracias por las vacaciones que pagaste!” Por enojada que pueda ser una nota como esa, Dana y Todd sugieren dejarla pasar y considerar la fuente. “Tsu comportamiento infantil no tiene nada que ver con ellos y todo que ver con el ex y sus inseguridades, ira no resuelta, falta de responsabilidad en su propia vida y solo ser una víctima profesional”, dicen. “En este caso, aconsejamos a las parejas que sean más grandes y los ignoren”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *